mujeres y poder

No es fácil hacer encajar a las mujeres en una estructura que, de entrada, está codificada como masculina: lo que hay que hacer es cambiar la estructura.

Mary Beard es una señora que me produce mucha ternura con sus andares y su melena canosa y admiración, sobre todo admiración. Catedrática de Clásicas en el Newnham College de Cambridge, su labor divulgativa en torno al mundo clásico y la cultura greco-romana, hacen de ella una de mis referencias en este ámbito. Sus libros han sido capaces de acercar este mundo, eliminando falsas creencias, a la generalidad de lectoras y lectores, sin necesidad de que quienes leen sus obras sean estudiantes o profesionales. Sus documentales, que se pueden encontrar fácilmente en la red y os animo a verlos, son una ventana audiovisual al conocimiento de esa época de la cultura occidental.

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Además hay otro aspecto de la profesora Beard que me atrae sobremanera. Es una mujer cuyo éxito profesional es en un campo tradicionalmente masculino. Ese éxito ha sido motivo de ataque por una parte de esas sociedad machista y misógina que no puede aguantar que una mujer destaque en el mundo académico y lo haga además de una manera diferente a empleada hasta entonces. El hecho de que la señora Beard haya dedicado parte de su labor académica a investigar el papel de las mujeres en ese mundo clásico, ha servido para intentar menospreciar e incluso ridiculizar ese trabajo diciendo que es algo que puede hacer una mujer, porque los hombres tienen otros aspectos de la cultura clásica que seguir investigando. La pregunta evidente es por qué, hasta ahora, nadie, o muy poca gente, se ha dedicado a tratar la función de las mujeres en esa época, en vez de hablar sólo del papel masculino. En Twitter, debido a este pensamiento misógino, ha recibido insultos e incluso amenazas de muerte. Por eso mi solidaridad para con ella y el resto de mujeres investigadoras en campos tradicionalmente masculinos es inevitable.

La obra que hoy presento es precisamente un manifiesto feminista compuesto de dos conferencias que la doctora Beard ofreció en 2014 y 2017. La primera de ellas diserta sobre La voz pública de las mujeres y la segunda sobre Mujeres y poder. En la primera toma como ejemplos diferentes mujeres, reales o ficticias, de la cultura clásica y su voz pública, toda vez esa voz pública estaba prohibida. Toma también el ejemplo de mujeres más actuales y el modelo de voz que utilizan cuando hablan en público. En la segunda examina los cimientos de la misoginia y reflexiona sobre la relación de las mujeres con el poder y sobre las mujeres poderosas que no se doblegan al patrón masculino. Todo el libro es una fuente para la reflexión y el debate, y la conclusión en forma de epílogo es sencillamente maravillosa. En ella concluye que no es solo que las mujeres tengan más dificultades para triunfar, sino que se las trata con mayor severidad si alguna vez meten la pata. Me gustaría, en el futuro, reflexionar acerca de cómo abordar la reconfiguración de aquellas ideas de “poder” que hoy excluyen a todas las mujeres, salvo a unas pocas, y me gustaría también desmontar el concepto de “liderazgo” (normalmente masculino) que hoy en día se considera la clave de acceso a los organismos de éxito, desde las escuelas y universidades hasta los negocios y el gobierno. Espero ansioso que lo haga y nos demás elementos para la reflexión.

Una obra para cualquier persona que quiera avanzar hacia una sociedad donde las mujeres y hombres seamos considerados por nuestras aptitudes y no por lo que tenemos entre las piernas. Una obra que recomiendo, encarecidamente, a todos los hombres.

guía para la vida

La escuela debe siempre plantearse como objetivo que el joven salga de ella con una personalidad armónica y no como un especialista.

Albert Einstein

Pero la escuela, y también la universidad, deberían sobre todo educar a las nuevas generaciones para la herejía, animándolas a tomar decisiones contrarias a la ortodoxia dominante.

La verdad es que leer a Nuccio Ordine, filósofo, pensador y profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria, es un soplo de cultura a la que, desgraciadamente en estos tiempos, no estamos acostumbrados. Podríamos decir que es un inconformista en esta época y un convencido de que la cultura podría cambiar el mundo. ¿Cómo? Ordine es de los que piensan que una persona cultivada en la cultura desarrolla, no solo una capacidad de pensamiento, razonamiento y decisión, si no, también, otros valores que muchas veces echamos en falta en esta sociedad, como son la solidaridad, la igualdad, el respeto, la alternativa al consumismo y al dinero, la libertad y el antifanatismo.

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En el anterior libro nos hablaba de La utilidad de lo inútil, refiriéndose a la cultura clásica, la literatura, la poesía, la música, desterradas de los planes de estudio en toda Europa. Ordine señalaba que la universidad debe ser un espacio de desarrollo personal e intelectual y no una fábrica de títulos destinados a un mercado laboral al servicio de los intereses del poder establecido. En el nuevo libro publicado por Acantilado, Clásicos para la vida, señala en uno de los capítulos si es realmente inútil todo aquello que no nos reporta un beneficio (económico). Y en esta idea ahonda el prefacio, pequeño manifiesto por el que ya solo esta obra es de obligada lectura. Escuela, papel del profesorado, curiosidad de la persona, profesionalización, negocio empresarial, burocratización, recortes, son algunos de los conceptos con los que el profesor italiano desarrolla esta primera parte del libro.

La segunda parte son pequeños capítulos que en su día fue publicando semanalmente en una columna de Sette, el semanario del Corriere della Sera. En ella hace un recorrido por fragmentos de diversos libros de cincuenta autores más o menos clásicos que le han ayudado en la vida. A través de Saint-Exupéry, Shakespeare, Platón, Yourcenar, Mann, Goethe, Zweig, Dickens, Montaigne, Flaubert, Pessoa o Kavafis, hace un recorrido por valores que toda persona debería tener. Ordine, lejos de pretender establecer un canon literario-filosófico, solo aspira a ofrecer pistas, balizas a navegantes para quienes, definitivamente, el dinero no lo es todo.Empresa difícil en este mundo, desde luego, pero creo, sinceramente, que ha sido gracias a personas que han resistido en otras épocas, por lo que la humanidad, a pesar de todo, ha seguido avanzando. Otra cosa es el prcio que estamos pagando. Por eso, obras como las de Nuccio Ordine son tan necesarias de leer, releer, rebatir, reflexionar y compartir. Porque es bueno pararse a pensar en lo que estamos haciendo y a dónde estamos llevando el mundo. Con un poco de suerte para quien lo lea, será el comienzo de un viaje por unos autores que a pesar del transcurrir del tiempo siguen enseñándonos que el pensamiento individual y colectivo es necesario alimentar, a riesgo de que, en un descuido, nos engulla el pensamiento único.

En definitiva un libro que debería leer todo el mundo, sobre todo los que alguna vez han sentido alguna vez que este mundo no va como debiera ir. Ojalá sea todo el mundo.

El propio Nuccio Ordine nos explica mucho mejor todo esto (tiene subtítulos en castellano):